Vitamina D: seguridad y toxicidad

lunes 25-noviembre-2019

La D es una vitamina importante para muchas funciones de nuestro organismo. ¿Qué límite máximo es seguro, tanto por producción propia como en forma de suplemento? ¿Cuándo se producen toxicidad u efectos secundarios? ¿Cuáles son las señales de alerta para un terapeuta?

 

La luz del sol es con mucho la fuente más importante de vitamina D para el ser humano. El cuerpo tiene una gran capacidad de fabricación de este nutriente. Diversos estudios demuestran que la exposición a la luz ultravioleta incrementa en 250 µg los niveles en sangre de vitamina D. Esto ha sido confirmado por un estudio en el que se vio que las personas que viven y trabajan en un clima tropical fabrican al día un valor estimado de 250 µg al día (Vieth 1999). Esto es 25 veces la ingesta adecuada para adultos recomendada por el Consejo de Salud de los Países Bajos (Gezondheidsraad 2018).

 

La luz solar no provoca toxicidad

La exposición excesiva a la luz solar durante mucho tiempo no genera toxicidad debido a la llamada fotodegradación: en caso de saturación se sintetizan otros metabolitos, por lo que deja de almacenarse vitamina D en el tejido graso (Webb 1989, Abboud 2017, Holick 2002). Por supuesto, sigue teniendo sentido la recomendación de disfrutar del sol de forma moderada y no permitir que se queme la piel. Un ligero enrojecimiento es suficiente para alcanzar la producción máxima de vitamina D de ese día, es decir, a partir de ahí se detiene la fabricación y es aconsejable proteger la piel para que no se queme.


La suplementación solo es tóxica a dosis extremadamente altas

Con suplementos alimenticios sí que es posible alcanzar cantidades tóxicas de vitamina D, pero solo a dosis extremadamente altas. La vitamina D no tiene efectos tóxicos hasta llegar a valores séricos de 250 nmol/l de calcidiol o más (Vieth 1999, Heaney 2005). Estos valores posiblemente no se alcancen a no ser que se consuman durante mucho tiempo más de 250 µg de vitamina D al día (Heaney 2005). En un ensayo controlado aleatorizado publicado en Clinical Nutrition se vio que la suplementación mensual de vitamina D3 a altas dosis (2500 µg) durante bastante tiempo no influía en los efectos secundarios referidos por los participantes (Malihi 2018). Así pues, la suplementación con vitamina D puede considerarse segura.

 

En los suplementos alimenticios, la cantidad de vitamina D permitida por la ley está limitada a un máximo de 75 µg al día. En Holanda los productos con vitamina D suelen llevar un texto de advertencia en la etiqueta. Con más de 15 µg de vitamina D al día, en el envase debe indicarse: "Este suplemento alimenticio no es adecuado para niños menores de un año". Con más de 20 µg de vitamina D al día, el texto obligatorio de advertencia reza: "Este suplemento alimenticio no es adecuado para niños menores de once años" (NPN 2018).

 

Por tanto, debido a esta limitación legal, el riesgo de sobredosis con vitamina D por uso de suplementos alimenticios está descartado en Holanda, siempre y cuando se respete la dosis recomendada, por supuesto. La UE establece 100 µg/día como máxima dosis segura de vitamina D3. La máxima cantidad permitida en suplementos es de 75 µg por dosis diaria. Para niños de 1 a 10 años, la máxima dosis segura son 50 µg/día, y para niños de hasta un año, el límite son 25 µg (Voedingscentrum). Estos máximos se refieren al uso crónico. A veces es necesario emplear temporalmente dosis más altas en grupos de riesgo específicos (por ejemplo, en caso de deficiencia severa de vitamina D).

 

Deficiencia de vitamina D

En una actualización científica de Adams y Hewison (2010) se hace referencia a dosis orales de 1250 µg a la semana en adultos durante entre 6 y 12 semanas. Algunas personas necesitan estas dosis altas durante periodos más prolongados para poder alcanzar un nivel óptimo de vitamina D. Estas dosis altas son para uso ocasional y solo se emplean durante poco tiempo. Si el uso de vitamina D es a dosis alta durante mucho tiempo, se advierte del riesgo de toxicidad. De ahí que existan dosis máximas.

 

Efectos secundarios

En general, la vitamina D se tolera bien en diferentes dosis. Sin embargo, en caso de consumo prolongado de dosis muy altas puede haber intoxicación. Sus síntomas son hipercalcemia, azotemia (demasiados compuestos de nitrógeno en la sangre) y anemia (Koutkia 2001). Esto no pasa con un uso ortomolecular.

 

¿Quiere leer más acerca de la vitamina D? Puede encontrar más información en esta monografía.

 

Fuentes

Abboud, M. et al., Sunlight exposure is just one of the factors which influence vitamin D status. Photo- chemical & Photobiological Sciences, 2017, 16(3), 302–313. https://doi.org/10.1039/ C6PP00329J

 

Adams, J. S., & Hewison, M., Update in Vitamin D. The Journal of Clinical Endocrinology & Metabolism, 2010, 95(2), 471–478. https://doi.org/10.1210/ jc.2009-1773

 

Gezondheidsraad (2018). Voedingsnormen voor vitamines en mineralen voor volwassenen. Geraadpleegd van https: //www.gezondheidsraad.nl/documenten/ adviezen/2018/09/18/gezondheidsraad-herziet-voedingsnormen-voor-volwassenen     

 

Holick, M. F., Sunlight and vitamin D: Both good for cardiovascular health. Journal of General Internal Medicine, 2002, 17(9), 733–735. https://doi.org/10.1046/ j.1525-1497.2002.20731.x

 

Koutkia, P., et al., Vitamin D intoxication associated with an over-the-counter supplement, N Engl J Med 2001; 345:66-67, Juli 2001, DOI: 10.1056/NEJM200107053450115

 

Malihi Z. et al., Monthly high-dose vitamin D3 supplementation and self-reported adverse events in a 4-year randomized controlled trial,  Clinical Nutrition, 2018, https://doi.org/10.1016/j. clnu.2018.07.034