El microbioma es importante para la resiliencia

martes 14-julio-2020

El microbioma juega un papel clave en nuestra respuesta al estrés psicológico y físico e influye en nuestra capacidad de recuperación, según revela una extensa investigación bibliográfica. ¿Pero qué es exactamente esa «resiliencia»? 

En una extensa revisión de la literatura, los investigadores del Centro de Cáncer MD Anderson en Houston, el Hospital Mt Sinai en Nueva York y el University College Cork en Irlanda exploraron el concepto de resiliencia. La resiliencia se ha descrito como «la capacidad de los individuos para adaptarse y recuperarse de condiciones adversas y estresantes». Nuestro microbioma parece tener un papel fundamental en esta adaptabilidad. El artículo fue publicado en la revista Cerebro, Comportamiento e Inmunidad.


Relación entre el estrés y el sistema inmunológico

La revisión de la literatura mostró en primer lugar que las personas más resistentes psicológicamente tienen un sistema inmunológico más fuerte. Esta relación se conoce desde hace 25 años, centrándose los primeros estudios en los factores psicológicos. Durante mucho tiempo, la relación entre el estrés y la inmunidad fue vista como un proceso unidireccional. En este tiempo ha quedado claro que los mediadores inmunológicos (como la histamina) también pueden determinar la forma en que el cerebro procesa la información y reacciona a ella fisiológicamente y a nivel de comportamiento. Por ejemplo, resultó que cuando el sistema inmunológico de individuos resilientes se volvió más susceptible a las inflamaciones, también se tornó más susceptible al estrés. De forma similar, con las personas sensibles al estrés, ocurría lo contrario.


Desarrollo de psicobióticos

Hasta hace poco, los psiquiatras y psicólogos clínicos ignoraban la influencia de la dieta en la psique, pero los investigadores dicen que ahora hay evidencia de que una dieta pobre en nutrientes y los antibióticos llevan a una disbiosis en los intestinos que a su vez afecta a nuestro funcionamiento mental. Además, actualmente existe un acuerdo generalizado de que un microbioma desequilibrado tiene un efecto mental negativo en las personas y, por lo tanto, también en su resiliencia. Tampoco se trata de un proceso unidireccional: las investigaciones con animales muestran que ante un estrés social frecuente, la diversidad del microbioma se deteriora. El eje cerebro-microbioma intestinal es, por lo tanto, un sistema de comunicación bidireccional.

También ha quedado de manifiesto que resulta difícil nombrar cepas bacterianas específicas que puedan influir positivamente en la flora intestinal. En la literatura, los investigadores sólo pudieron encontrar algunas cepas específicas de bifidobacterias y lactobacilos que hayan mostrado efectos cognitivos positivos, como la disminución de los sentimientos de ansiedad y estrés. De cualquier forma, otros estudios con voluntarios sanos indican que los psicobióticos pueden aumentar la resiliencia y ayudar a prevenir la depresión.


Foto vs. Película

En el concepto de la foto y la película de la salud, la foto representa la salud actual; los síntomas y los resultados del examen diagnóstico. En la película, vemos las causas de la aparición de los síntomas y nos remontamos a la historia del paciente y al comienzo de la vida.

En la película de la vida, es especialmente importante retrotraerse a la fase temprana de la vida. En la fase más temprana de la vida, el estrés tiene una gran influencia en el microbioma intestinal. Debido a la comunicación bidireccional entre el intestino y el cerebro, las situaciones no óptimas en la fase inicial de la vida pueden tener una gran influencia entre sí.

No sólo el estrés, sino también la forma de nacer desempeña un papel fundamental. La transmisión de microbios específicos de la madre al niño durante el nacimiento se ve obstaculizada en el caso de un nacimiento por cesárea. Esto puede tener consecuencias a largo plazo para la composición del microbioma.

Mientras que en el pasado los científicos estudiaban mayoritariamente los órganos por separado, hoy en día se investiga cada vez más sobre los sistemas en los que los órganos no están solos sino que trabajan juntos. Ya está bien documentado que la fase temprana de la vida desempeña un papel fundamental en el desarrollo de los trastornos metabólicos, los trastornos inmunológicos y el desarrollo del cerebro y la función del eje cerebro-microbioma intestinal en todo esto también.


Psiquiatría nutricional

La psiquiatría nutricional es hoy en día, con el uso de psicobióticos (por ejemplo, pre y probióticos y alimentación con nutrientes específicos), un campo de investigación emergente con muchas posibilidades, concluyen los investigadores.

De esta manera, una dieta mediterránea saludable puede tener efectos antidepresivos, probablemente a través del microbioma. La dieta mediterránea es rica en pescado y marisco, verduras, frutas, aceite de oliva, vino tinto y agua. Además se ha constatado que la vitamina D, que el cuerpo produce naturalmente cuando se expone al sol, desempeña un papel antidepresivo.


Conocimiento a través de la práctica

A través de ajustes inteligentes en la dieta, es posible tomar el control de la resiliencia mental. Se ha demostrado que una dieta mediterránea tiene un efecto positivo en el eje cerebro-microbioma intestinal. Enriquezca la dieta de su paciente con pescados y mariscos para obtener beneficiosos ácidos grasos omega-3. Asegúrese de que haya suficientes frutas y verduras y ponga énfasis en la variación. La variación de la dieta es importante para la diversidad del microbioma intestinal. También es posible apoyar al intestino con suplementos, como prebióticos, probióticos, flavonoides (fitobióticos), vitamina D3 y ácidos grasos omega-3.


Fuentes

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