Metaanálisis: la paleodieta mejora el síndrome metabólico

martes 13-junio-2017

Sin cereales, leche ni comida rápida: para mucha gente, la paleodieta es un horror. Y, sin embargo, es una de nuestras más poderosas armas en la lucha contra el síndrome metabólico. Es el resultado de un metaanálisis publicado en la American Journal of Clinical Nutrition.

 

Nuestra alimentación actual no está adaptada a nosotros. Junto con la falta de ejercicio, es una de las causas más importantes del síndrome metabólico: la combinación de sobrepeso, colesterol elevado, altos niveles de triglicéridos, alta glucemia en ayunas e hipertensión. La siguiente revisión demuestra qué dieta es la que sí está adaptada a nosotros.

 

La paleodieta es mejor que las recomendaciones habituales 

Los investigadores reunieron datos de cuatro estudios clínicos aleatorizados en los que se comparaba la paleodieta con otros patrones alimenticios. En ellos se había seleccionado a 159 personas que tenían entre una y cinco características del síndrome metabólico. Los cuatro grupos de control siguieron las recomendaciones alimentarias habituales, comiendo poca grasa y mucha fibra procedente de cereales.

 

Esta investigación reveló que a corto plazo la paleodieta mejora más el síndrome metabólico que las recomendaciones dietéticas habituales. El contorno de cintura fue varios centímetros menor, los triglicéridos se redujeron más, la presión sanguínea fue varios puntos más baja, hubo menos colesterol y los valores glucémicos fueron mejores.

 

También mejor a largo plazo 

Previamente ya se había demostrado con mujeres postmenopáusicas que la paleodieta era mejor para la salud a largo plazo. En comparación con una dieta nórdica, con la paleodieta se registró una mayor reducción de la masa adiposa, la grasa abdominal y el contorno de cintura. También bajaron mucho más los niveles de triglicéridos en la sangre.

 

La paleodieta se compone principalmente de carne magra, tanto roja como blanca, pescado (azul), huevos, verduras, frutos secos, fruta, bayas y semillas. Gracias a ello, contiene menos hidratos de carbono y más proteínas, y posee una mejor relación entre los ácidos grasos omega 3 y omega 6.

 

Fuentes 

  1. Eric W Manheimer, Esther J van Zuuren, Zbys Fedorowicz, Hanno Pijl, Paleolithic nutrition for metabolic syndrome: systematic review and meta-analysis, Am J Clin Nutr October 2015, vol. 102 no. 4 922-932.
  2. Mellberg C, Sandberg S, Ryberg M, et al. Long-term effects of a Palaeolithic-type diet in obese postmenopausal  women: a 2-year randomized trial. Eur J Clin Nutr. 2014 Mar;68(3):350-7. Council, N., Nordic Nutrition Recommendations 2012 - Part 1 2013: Copenhagen.

 

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