Inflamacíon de bajo grado: Las más recientes ideas

lunes 21-noviembre-2016

| Remko Kuipers PhD
En definitiva, ¿Qué es una inflamación de bajo grado? ¿Cuál es la causa? ¿Cuáles son sus consecuencias? Y qué podemos hacer en estos casos? En la formación de Psiconeuroinmunología clínica (PNIc)  se darán respuestas a todas estas preguntas desde el punto de vista de la medicina evolutiva. Aquí tenemos un anticipo.

 

Nos está yendo muy bien: estamos llegando, en promedio, cada vez más a una edad mayor. Pero, mientras tanto, cada vez tenemos que lidiar más y más con las llamadas enfermedades ¨de la abundancia¨. Muchas de estas enfermedades están relacionadas con la edad, que se comienzan ya a producir desde una edad más temprana. Por otra parte, las enfermedades cardiovasculares se han convertido en la principal causa de muerte en los países occidentales. ¿Cómo es esto posible en una sociedad de abundancia como la nuestra?

 

Los sospechosos habituales y los testigos inocentes

Siempre se ha dado por hecho que los principales factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares son el tabaquismo, la diabetes, la hipertensión, la obesidad, el estrés, el consumo de grasas, el colesterol y la falta de ejercicio. O sea, Los sospechosos habituales.

 

Mientras tanto, cada vez está más claro el por qué algunos de estos factores de riesgo realmente influyen en el riesgo de enfermedades cardiovasculares, mientras que otros pueden ser vistos más como testigos inocentes. Esta distinción puede hacerse sólo si se sabe más sobre el papel de la inflamación de bajo grado. 

 

La inflamación de bajo grado, como su nombre lo indica, es una inflamación leve. Surge a partir de la activación del sistema inmune local. A diferencia de lo que ocurriría en una respuesta inflamatoria saludable, una inflamación de bajo grado no se vuelve a "apagar" y permanece, causando problemas.

 

Un nuevo factor de riesgo más importante

Los estímulos principales que promueven la inflamación de bajo grado son, por ejemplo, el humo del cigarrillo, el estrés, la glucosa y la grasa saturada (lipopolisacáridos, LPS). Y los que piensen que todo esto no va a ocurrir así, están equivocados.

 

En este momento, la inflamación de bajo grado es el factor emergente de riesgo más importante para las enfermedades ¨de la abundancia¨. Muchos de los factores de riesgo individuales que ya se han mencionado más arriba - como la obesidad y el aumento del colesterol - de hecho llegan a provocar inflamación de bajo grado, o son justamente una consecuencia de ella.

 

Mientras tanto, cada vez se encuentran más factores en nuestro estilo de vida que contribuyen a ésta. Estas ideas nos ayudan a resolver lentamente el rompecabezas que rodea la enfermedad cardiovascular. De esta manera, la inflamación de bajo grado es la pieza fundamental.

 

Una revelación en el campo de colesterol

Aún, no todo el mundo sabe que la inflamación de bajo grado tiene un gran impacto en nuestra salud. Al pensar en las enfermedades cardiovasculares, la mayoría de la gente piensa, de hecho, de manera directa en su colesterol. Después de todo, ¿no es dañino tener el colesterol alto? ¿o resulta que sólo es malo el colesterol malo LDL, mientras que el colesterol bueno HDL nos protege de forma correcta contra las enfermedades del corazón?

 

Por desgracia, esto no es tan simple. Se ha demostrado que nuestro colesterol es afectado por la inflamación de bajo grado. Estas inflamaciones incluso pueden provocar que nuestro colesterol bueno HDL sea dañino! ¿Es esta una revelación? Durante la formación en PNIc Amberes explicaremos más sobre los últimos descubrimientos en este campo. Pero esto no es lo único que necesitas saber.

 

Investigaciones recientes muestran que la sal de sodio provoca inflamación de bajo grado, a través de la llamada liberación de glicocálix. Esta liberación también provoca el aumento de la presión arterial. La hipertensión arterial es un factor de riesgo conocido para la enfermedad cardiovascular. Así, el estudio muestra una vez más el efecto de aumento de riesgo del comer demasiada sal de sodio. Pero la comprensión de que este proceso se basa principalmente en la inflamación de bajo grado cambia la manera en la que debemos tratar con él. 

 

¿Cuáles son las consecuencias y qué podemos hacer al respecto?

Los efectos de la inflamación de bajo grado van desde el cáncer y las enfermedades autoinmunes hasta la hipertensión y la arteriosclerosis. De aquí se derivan también enfermedades cardiovasculares. Si entendemos cómo surgen las inflamaciones de bajo grado, podemos, como profesionales de la salud, trabajar eficazmente en la prevención. De esta manera, evitamos tener que hacer frente a las consecuencias a una edad más temprana.

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