Leo Pruimboom en la Revista Fussball de Alemania

viernes 7-octubre-2016


El profesor de Psiconeuroinmunología clínica, Leo Pruimboom, señala que en el fútbol profesional se publican relativamente pocas investigaciones pioneras para algo tan importante como lo es el hombre como un todo. "Mientras tanto, en otros deportes, se amontonan los \'descubrimientos\'."

 

Leo Pruimboom 

"La resistencia natural al cambio es realmente muy notable en el fútbol"

Dondequiera que usted vaya, hay algunas cosas que todo el mundo hace. Todas las personas del mundo comen, duermen, beben, hablan y... juegan al fútbol. Bien sea con una pelota de cuero, con una de paja, o con una de trapo y, si no pueden jugar de ninguna otra manera, lo harán incluso hasta con la cabeza de una muñeca. Parece que la gente está creada para jugar al fútbol y no pueden evitar encontrarlo entretenido.

 

Si echamos una mirada al fútbol profesional, aún vemos la misma alegría que está asociada con el "juego" de fútbol y que es compartida por miles de millones de espectadores en las gradas de los estadios y en la televisión. Por lo tanto, es extraño, pero no incomprensible, que en el fútbol profesional se publiquen relativamente pocas investigaciones pioneras sobre algo tan importante como lo es el hombre como un todo dentro del mundo del fútbol.

 

Por supuesto que hay estudios acerca del rendimiento, de la sensibilidad a las lesiones, de la alimentación, de las técnicas y muchos otros parámetros aislados. Estos datos son interesantes, pero separados unos de otros, son relativamente de poco valor.

 

"Los datos de parámetros aislados son interesantes, pero separados unos de otros, son relativamente de poco valor".

Esto es probablemente debido a la falta de necesidad de innovación o tal vez incluso por el estrés laboral. Esta última es parte de la resistencia natural humana a los cambios, la cual es realmente muy notable en el fútbol. Así que, mientras se espera por un verdadero avance científico en el fútbol, los \'descubrimientos\' ?? en otros deportes se encuentran apilados para nosotros. Como se sabe desde hace ya hace tiempo:

 La temperatura del tracto intestinal (y por lo tanto del cerebro) determina en gran medida el rendimiento y la sensibilidad a las lesiones en los corredores de maratón;

-El aumento de los niveles de glucosa en la sangre reduce la velocidad de los atletas;
-Una dieta rica en carbohidratos duplica el tiempo de inflamación después de una de actividad intensa;
-La causa principal de la pérdida de concentración es una falta de glucosa en el cerebro.

"La causa principal de la pérdida de concentración es una falta de glucosa en el cerebro".

Especialmente este último factor es de gran importancia en el fútbol.

 

La mayoría de los partidos se deciden en la última parte de éstos. La explicación de muchos entrenadores es: debido a la pérdida de la concentración de los jugadores de la defensa en los últimos veinte minutos, perdemos las posiciones de juego y todo por lo que hemos entrenado, y, por lo tanto, tendremos que entrenar aún más. La pregunta debería ser: ¿por qué un jugador de fútbol pierde tan a menudo la concentración al final?

¿Lo hace de forma voluntaria? Porque ya no tiene más ganas de jugar? Para perturbar al entrenador?

¿Qué tal si la pérdida de concentración es el resultado del escaso transporte de glucosa al cerebro?

Entonces, varios factores pueden ser la causa de esto:

- una dieta no óptima;

- un horario diario erróneo;

- una intolerancia al estrés mental;

- e incluso una actividad crónica oculta del sistema inmune que consume grandes cantidades de glucosa.

En este caso no hay sólo una solución para mejorar el rendimiento, sino también para la prevención de lesiones, la aceleración de la curación, la mejora de la tolerancia al estrés y muchos más parámetros que hacen que un jugador de fútbol pueda o no ser exitoso.

"El estrés mental es capaz de aumentar tanto la necesidad de energía del cerebro que los músculos reciben por esto muy poca energía y se vuelven más propensos a las lesiones."

El estrés mental es capaz de aumentar la necesidad de energía para el cerebro de modo que por ejemplo los músculos de este modo reciben demasiado poca energía y son propensos a la lesión.

Sólo tiene que observar al mejor futbolista de todos los tiempos, que hasta marzo de 2013 parecía casi inmune a las lesiones. Después de marzo de 2013, esto cambió de forma radical, junto con su vida: él tuvo un niño y esto transforma a un jugador de fútbol sin preocupaciones en un padre preocupado. Pero el mismo futbolista también mostró que después de mucho tiempo (casi dos años) las personas desarrollan una nueva tolerancia al estrés mental, por lo que la energía se puede distribuir de manera óptima y se restaura el nivel de rendimiento.

 

"Los jugadores de fútbol que sufren del síndrome del ¨Cerebro no Permisivo¨, se caracterizan por la pérdida de concentración, pérdida de la coordinación, sensibilidad a las inflamaciones, retraso de la cicatrización de heridas y pérdida del control emocional ".

Imagínese ahora que un jugador de fútbol, además del estrés mental, también sea recargado adicionalmente con un sistema inmune que está continuamente activo, y que además, este consumo de energía adicional sea a expensas de la energía necesaria para el sistema óseo-muscular. Entonces, puede sobrevenir una situación de estrés aun mayor e incluso hasta se puede degradar el tejido muscular. Esto conduce naturalmente a lesiones de los músculos (y otras partes del sistema óseo-muscular, incluyendo los ligamentos), a la reducción del rendimiento, e incluso, como lo mencioné en una importante publicación, a lo que yo llamo el ¨Síndrome del Cerebro no Permisivo¨. Las personas que padecen de este síndrome se caracterizan, entre otras cosas, por:

- Pérdida de la concentración;

- Pérdida de coordinación;

- Sensibilidad a las inflamaciones;

- Cicatrización demorada de heridas (como un famoso jugador de tenis que siempre necesita de un periodo de tres a seis meses de recuperación después de una lesión);

- Pérdida del control emocional (por ejemplo, como el empujar al árbitro y recibir una tarjeta roja).

Esto último parece ser lo que le ocurre en un equipo que en los últimos veinte minutos ya no es capaz de llevar a cabo las tareas acordadas, o a un mediocampista al que le ocurre un desgarro muscular sin causa aparente, o un portero que comete un error increíble o un delantero que muerde a alguien en el hombro sin ninguna necesidad.

"En algunos futbolistas la actividad de las células beta en el páncreas se encuentra hasta un en 199 por ciento de la actividad normal."

Un equipo de investigación bajo mi dirección está llevando a cabo una investigación psiconeuroinmunológica prospectiva en ese campo del fútbol. Los primeros datos procedentes de equipos en Inglaterra, Alemania y España, son prometedores. Revelan, entre otras cosas que el treinta por ciento de los jugadores de futbol sufren de prediabetes. En algunos jugadores la actividad de las células beta en el páncreas se encuentra hasta en un 199 por ciento de la actividad normal.

La psiconeuroinmunología clínica (PNIc)  es la ciencia que conecta el cerebro, el sistema inmune y todos los demás sistemas, a través de un modelo comprensible. Los únicos tres sistemas autónomos que son capaces de controlar a todos los otros órganos y sistemas, son el cerebro, el sistema inmune y el sistema metabólico. Un modelo basado en la distribución de energía en los jugadores elite de fútbol, permitirá determinar quiénes y cuáles son los riesgos para el individuo y para el equipo. Es aquí donde la PNIc puede marcar una diferencia. Incluso es capaz de cambiar el panorama del mundo del fútbol totalmente.

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